el puerto de santa maria

BODA EN EL PUERTO DE SANTA MARIA DE JOSE ALBERTO Y CARLOTA

Fotos de Boda en Cádiz

Estamos realmente súper contentos de poder publicar esta fantástica boda en el Puerto de Santa María.

Por muchos motivos, el primero por lo bien que nos los pasamos en esta boda en plena bahía de Cádiz.

El segundo por las localizaciones, increíbles para unos fotógrafos de boda.

Tercero, y lo más importante, por estas dos personas que son maravillosas y es un lujazo conocerlas.

Porque ambos se dedican a ayudar siempre a los demás.

Son muy de los suyos, se preocupan y quieren a sus familias.

Los dos son amigos de sus amigos, siempre tienen tiempo para quedar y tomar un café, siempre un mensaje, siempre están rodeados de sus amigos.

Claro, si son así, es fácil tenerles mucho aprecio.

Pero aunque sea muy fácil, no queremos perderles de tenerlos a nuestro lado.

Detalle de la percha de la novia con su nombre

Momento del Maquillaje de la novia

Despliegue de pinceles para el maquillaje

La novia en plena sesion de peluqueria

Peluquera dando los ultimos toques de laca al peinado de la novia

Ramo de la novia

Vestido de la novia colgado en la puerta de la habitacion

Momentos de nervios mientras se prepara la novia y la mama de la novia

La madre de la novia termina de abrochar los botones del vestido de novia de Jesus Piero

La novia ya vestida se perfuma

retraro de una novia sonriente

Padre y Hermano abrazan y besan a la novia despues de vestirse

Novia vestia de Jesus Peiro con su ramo de flores

Mira de complicidad entre el padrino y la novia

Mano de padre apretando con emocion la mano de la novia

Detalle del anillo de pedida junto con el ramo de la novia

Novia bajando por la escalera

Novia junto con su hermano en un momento divertido

Entrada a la iglesia

FOTOS DE BODA EN EL PUERTO DE SANTA MARIA

Estos son los datos de interés de esta boda:

Carlota decidió utilizar una fantástica habitación del Hotel Los Jándalos para peinarse, maquillarse y vestirse.

Desde luego una gran idea, que aplaudimos. Ya que para nuestros trabajo es genial.

El fantástico vestido de novia de Carlota era de la firma Jesus Peiro.

El lugar elegido para celebrar el enlace fueron las bodegas El Cortijo, en el Puerto de Santa María.

Este espacio pertenece al grupo del Restaurante Los Portales.

Guillermo + Ana {Boda en San Fernando, Cádiz}

Si hay algo que define a Cádiz es la luz… una luz que marca el carácter de sus gentes y que hace que esta tierra sea algo muy especial… si a ésto le sumamos la formalidad y la tranquilidad que marcan los grandes valles de Lérida… pues obtenemos una combinación perfecta… perfecta como es la pareja formada Guillermo y Ana… donde Guillermo es la espontaneidad y Ana es el sosiego. Nuestros chicos son la unión perfecta entre la pasión y dulzura. Y ahora voy a intentar explicaros el porque.
Sobre las cuatro de la tarde llegamos al Hotel Los Jándalos, que está ubicado en Vistahermosa, una de las zonas más turísticas de El Puerto de Santa María. Cielo azul acompañaba a un sol maravailloso, si tenéis toda la razón, con ese panorama porque no estabamos en la playa… pues por una razón muy sencilla, nos encanta trabajar (de verdad, siempre lo digo, tenemos el mejor trabajo del mundo) y además conociendo a nuestros chicos sabíamos que nos lo íbamos a pasar en grande… Bueno, voy al lío que como siempre me pasa me voy por los cerros de … y no os cuento lo que pasó en la boda.
Tal y como habíamos quedado en la preparación de la boda, cuando llegamos a la habitación, Ana estaba con los últimos retoques de peinado y maquillaje, ya que acaba de ponerse su espectacular vestido de novia, que para los mas curiosos es de la firma Pronovias. Ana nos recibió con una sonrisa, sonrisa que delataba lo feliz que era… y es que su gran día había llegado. Aprovechando la luz que entraba por la ventana y lo bien decorada que estaba la habitación nos líamos hacer un montón de fotos… y es que Ana estaba realmente guapa…
De repente alguien llamó a lo puerta, era Hugo, que es el pequeño de nuestros chicos… entró en la habitación como un tornado y de repente se paró… y es que cuando vio a su mamá vestida de novia, se le escapó… «Mamá, que guapa estas vestida de novia!!!». Fue justo en ese momento, cuando Ana se olvidó por completo del Mundo Mundial (como diría nuestro gran amigo Manolito Gafotas), cogió a su pequeño y le plantó una cantidad de besos, increíble… vamos que revisando la grabación de video somo incapaces de contarlo… Justo cuando acabó de darle besos, dos más y se lo come (de verdad), Ana cogió de los hombros a Hugo y mirándole de arriba abajo le dijó, Tú si que estás guapo, aprovecho la ocasión para comentarlo que Hugo vestía pantalón y camisa blanca, totalmente ibicenco… sin que le faltara detalle porque hasta las sandalias eran totalmente mediterráneas. Eso sí, como buena madre que es, lo siguiente que dijo fue «No te manches que vas de blanco»… Como son estas madres…
Nosotros aprovechamos para hacer un montón de fotos de los dos, mientras que preparaban los anillos y los ultimos detalles… me encantaría poder describiros el momento con palabras, pero se me escapa un poco ya que tanta ternura es dificil de describir.
Enseguida llegó la mejor amiga de Ana que era la encargada de llevar al peque a la iglesia junto a Guillermo… pero si ya estabamos tiernos, este momento fue ya el remate del tomate para deshacernos… y es que el momento del abrazo entre las dos amigas fue súper emotivo y sobre todo emocionante… Mientras en el quicio de la puerta el chico de la mejor amiga dejaba ver una sonrisa que nos indicaba que este iba a ser un momento que recordaría toda la vida.
Enseguida nos escapamos con Ana y aprovechamos todos los ricones del hotel (que no son pocos) para hacer un mogollón de fotos. Durante este rato, Hugo iba y venía sin parar (que energía)… y es que la verdad se lo estaba pasando de miedo.
Justo cuando estabamos en el patio principal llegó la hermana de Ana… y fue un momento súper emocionante… ella nos pidió permiso y aprovechó la ocasión para hacer un montón de fotos a su hermana, eso si, entre toma y toma, un pero que guapetona que estás no faltaba.
Con el tiempo pegado a los talones salimos corriendo hacia San Fernando, allí nos esperaba Guillermo junto a su familia… la verdad es que cruzar «La Bahia» es algo maravilloso. Creo que en pocos sitios puedes sentir con tanta fuerza la Luz y es que aquí es donde el blanco de las salinas se confunde con el espejo que forma el agua en los esteros o el mar pretender ser sol utilizando su reflejo.
Para los que os encantan los detalles debo de comentar que Guillermo nos recibió ya vestido con un elegante chaqué, que por cierto, le sentaba de maravilla. Junto a Guillermo estaban sus padres, he de confesar, que tengo la suerte de conocerlos de anteriores ocasiones y nunca los había visto tan contentos… y es que el brillito de los ojos no puede engañarnos.
Carmen, que es la madre de Guillermo y que tenía el gran honor de ser la madrina, vestía un elegante y muy favorecedor vestido de color azul, como principal complemento Carmen había elegido una elegante mantilla en color negro, que estilizaba aun más a Carmen.
Sin perder el más mínimo detalle y sin decir esta boca es mía, estaba Javier, el hermano de Guillermo, que también vestía chaqué… pero que según me confesó estaba disfrutanto este momento a tope y que se lo estaba pasando en grande… y es que como comentábamos no se casa un hermano (y sobre todo gran amigo) todos los días. Junto a el estaba su novia Belén, que no perdía detalle, intentó por todos los medios de ser la discrección en persona, eso si no paró de ayudar para que todo saliera perfecto.
Quien llevaba peor esto de las fotos era D. Guillermo, el padre de Guillermo… el quería pasar totalmente desapercibido, pero Guillermo que es más natural que las olas del mar, cogió a su padre le pegó un pedazo de abrazo y le hizo arrancar una sonrisa de esas que solo nos salen a los padres cuando nuestros hijos nos hacen una monería. Y claro, nosotros no desaprovechamos la ocasión para hacer un montón de fotos.
Sin darnos cuenta llegó el momento salir hacia la iglesia y es que el señor reloj no perdona… de verdad, ojalá que en estos momentos los minutos fueran un poco más largos y así tener más tiempo para poder disfrutar de estos momentos tan especiales.
Guillermo junto a sus padres saludaba a todos los invitados y uno a uno les agradecía su presencia en este gran momento… De repente Guillermo, se disculpó con las personas a las que estaba saludando, y saliendo corriendo hacia Hugo, que justo se estaba bajando el coche con los anillos. Hugo dijo «Hola papa», le dio un beso y salió corriendo a jugar, eso sí, soltó el cojín de los anillos para no perderlos.
Voy aprovechar este momento para comentaros que nuestros chicos habían preparado un libretito con el guión de la ceremonia, el cual describía todos los momentos, enumeraba todas las canciones… ah, que se me olvidaba, además habían preparado un verdadero aprovisionamiento de abanicos y menos mal porque no os podéis imaginar el calor que hacía.
Con gran puntualidad vimos aparecer al fondo de la calle, el coche de la novia, justo cuando los últimos invitados ya entraban en la iglesia. Ana sonreía y con gran tranquilidad y del brazo del padrino se dirigió hacia la iglesia… El órgano comenzó a sonar, y justo cuando la soprano comenzó a cantar Ana cruzó la puerta… todos los invitados comentaban lo sencillo y elegante que era su traje… y por supuesto, lo guapísima que estaba. Despacio, muy despacio el padrino la llevaba hasta el altar, allí le esperaba un emocionadísimo Guillermo.
La ceremonia fue muy emotiva y llena de muestras de cariño entre nuestros chicos… aunque las notas mas simpáticas las puso Hugo, que de verdad es para comérselo… que majete que es…
Después de todos los besos y de todos los abrazos tuvimos que asumir el papel de los malos de la película y raptar a nuestros chicos para hacer las fotos del reportaje. Así que sin perder un segundo salimos corriendo hacia La Caleta en Cádiz.
Antes comentaba que tenemos el mejor trabajo del mundo y es cierto, ya que compartir el momento más feliz de Guillermo y Ana fue todo un lujo… poneros en nuestro lugar… dos chicos guapos, bien vestidos, un lugar increíble y sobre todo un maravilloso atardecer… pues si, tenéis toda la razón, como dice Master Card, Esto no tiene precio…
Durante toda la sesión de fotos Guillermo no paró de gastar bromas lo cual hizo aun más divertido el reportaje. Ana no paró de hacer agradecerlo con un sinfín de muestras de cariño…
Las fotos las terminamos en el Campo del Sur… justo cuando el sol desparecía en el mar… desde aquí podíamos ver la imagen más maravillosa de Cádiz, con la Catedral de fondo y al final, justo donde el horizonte se pierde el final de la Playa Victoria…
Con mil y una foto en la tarjeta (y si hubieramos tenido 10 minutos más, llegamos a las dos mil) salimos corriendo hacia el centro de el Puerto de Santa María, ya que allí, en la Bodega Alameda, ya estaban todos los invitados disfrutando de un magnífico aperitivo.
Nuestros chicos entraron por la enorme puerta que daba al patio de la bodega, donde todos los invitados les dieron una cálida bienvenida, hasta ellos se acercó el veneciador, allí les servió una copia de fino bien fresquito con la que brindaron nuestros chicos… justo nada más terminarla se acercó Hugo, les dio dos besos y volvió a salir corriendo… de verdad que se lo estaba pasando en grande.
Entre finos y alguna cerveza nuestros chicos charlaban y disfrutaban del fresquito de la brisa que entraba desde el mar… mientras los invitados no paraban de comentar lo guapísimos que estaban nuestros chicos.
Cuando la cena ya estaba lista los invitados junto con nuestros chicos pasaron al interior de la bodega. La verdad que todo estaba súper bien decorado y el resultado era un ambiente muy cálido y acogedor para una cena… cena que disfrutaron todos los invitados con una gran tranquilidad, hasta que llegó el momento en el que nuestros chicos tenían preparada una sorpresa. Tenían tres muñequitos que repartieron entre los próximos amigos que se van a casar en los próximos meses… Si, habéis acertado, son los muñequitos para sus tartas.
Y así con ese buen ambiente y casi inmediatamente, comezó el baile, que por supuesto, abrieron nuestros chicos y que no terminó… Si, como siempre ocurre, hasta bien entrado el amanecer.
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda
Fotografía de Boda en Cadiz - San-Fernando - Puerto de Santa Maria - Bodegas Alameda