
Sobre las cinco y media de la tarde llegamos a la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Las Rozas. Aún no había llegado ningún invintado y nosotros nos dedicamos a preparar todo tranquilamente, pero enseguida, llegó Javier acompañado de su madre, el vestía chaque que por cierto, al ser un chico tan alto...
Alexa